Sí, es la contaminada (también) ciudad de Santiago, capital de la sureña y andina República de Chile, de donde son Los Prisioneros, el Concha y Toro, el Casillero del Diablo, 31 Minutos, el pisco (¿o es de Perú?), la chorrillana (¿
o es de Perú?). Es la patria donde se creó el hoy famoso y mundial "sí, poh" y la otra nación que corre cultural y sanguíneamente por mis venas, pues no están pa' saberlo pero yo sí para contarlo, mi padre es de allá... En este bus, proveniente de Buenos Aires, llegué a Santiago hace tres años... Sniff.

He estado todas las temporadas por aquellas tierras, pero sin duda la mejor es en verano. El calor, la ropa ligera, los escotes pronunciadísimos (¡¡pechochísimas que se ven las chilenas!!) hacen las delicias de propios y extraños. El sur es El Lugar ("
Tren al sur"), pues las aguas cristalinas de sus innumerables ríos esperan los cuerpos deseosos y sudorosos, sin más. No obstante, en invierno la postal es otra cosa simple y sencillamente por la majestuosa cordillera de los Andes tapizada de blanco invernal. En esta foto vemos el Palacio de la Moneda, sede del gobierno central, del lado que da a la Alameda. Encima, una suerte de borreguitos hechos nubecillas...
O qué me dicen de estas otras nubes con candor de atardecer, en una colonia de Puente Alto, al sur de Santiago, donde un tío (Pancho) vive, entre esposa, hijas, hijo, perro y una miscelénea (Dalma) que atender...
A donde quiera que voy, caigo rendido ante otra de mis manías, obsesión visual que me provoca mil y un pensamientos de corte históricosocialficticio: las construcciones que además de cemento, cargan decenas, centenas de años. La ciudad no se pudo salvar de mis clics. Edificios descarapelados, sombríos testimonios de otra cosa que ahora ya no son, atascados de polvo, quizá en pie aun gracias a que nadie ha estornudado, con sus ventanas de madera crujiente cerradas y exhalando su eterno vaho frío, helado, con olor a viejo y a fantasma...
Cama de girasoles en Plaza Italia...
... una plaza desde que la que se asoma la torre más alta de Santiago, de Telefónica, culto al celular de primera generación (en primer plano, un mural que rinde tributo a la pintura popular social chilena de los años setenta).
Jajajaja, típica foto de chilango en Chile... ¿O no? Esto fue hacia el norte de Santiago...
Gitanas en el centro. Acá en México, en el centro del país, los gitanos no son más que seres de cuentos medievales (hacia el norte sí tienen comunas y hasta festividades). En Santiago son una más de las tribus de este país (así como los carabineros, los flaites o los pokemón). Extraordinariamente enclaustrados en sí mismos, uno pensaría que sólo se dedican a leer la mano, a errar por las calles y a hablar en ese dialécto inentendible a primera instancia... Obvio, de fondo, hay todo un mundo qué descubrir...
Hermosa cuadrícula en ¿Paseo Ahumada? Chale, ya no me acuerdo bien a bien dónde tomé la foto...
"Del Cerro los Placeres yo me pace al Varón
me vine al Cordillera en busca de tu amor
te fuiste al Cerro Alegre yo siempre detrás,
porteña buena moza no me hagas sufrir mas.
La plaza de la Victoria es un centro social,
Avenida Pedro Montt como tú no hay otra igual,
más yo quisiera cantarte con todito el corazón
torpedera de mi ensueño, Valparaíso de mi amor"
Entre cerros y casonas que dan al mar y tocan la luna, entre pasillos laberínticos en los que te puedes perder para echar una marítima sesión de oleajes y pasión, Valparaíso es punto y aparte. Puedes ir a la cercana Viña del Mar, por si quieres el estilo fashion pero la magia de un puerto con incontables historias, sólo se da en este lugar. La primera foto es de un bar, La Playa, recomendable. Buena música y chela con menta. Y buen ambiente (¿o la foto miente?). La siguiente foto es El Proa... N'ombre, qué pero qué pero qué pedota me puse ahí. Pero soberana peda. Y es que como ese lugar, ninguno: es el único sitio donde he podido escuchar en una sola noche a Café Tacuba, Iggy Pop, Sol y Lluvia, Sex Pistols, The Prodigy, los Bunkers y hasta 31 Minutos... Lo primero que haré al regreso es ir a ver si aun sigue en pie. Debe de.


Y después, en plena ebria de marinero, qué les parece este amanecer en el Valparaíso viejo, ese sitio que cuenta historias de inundaciones, prostitutas bajo faroles, piratería al por mayor y teleféricos old school.
Mote con huesillo... Seguramente en el verano actual de aquellos lares, ha de estar volando al por mayor... Recomendable saborearlo después de engullirse un italiano (no, no piensen que después de la visita al Spartacus el buen Pechocho giró de bando... El italiano es un hot dog, como puede verse en este
link).
Para terminar: Sí, cómo no... ¿Y tu nieve?