
Sin más.
Después de haber ingerido la totalidad ("¡... brup!") de la ballena Pacífico ("¡...hic!"), ocúpome a lanzarla, lejos, mar abierto... Va vacía... Tecnología de última generación (y un celular con cámara más o menos pasable), permitiráme rellenarla progresivamente de cientos de chismes y uno que otro relumbrado acontecimiento...
Sin más... Ahí va la botella.